Voluntarios de Hampshire and Isle of Wight Wildlife Trust y otras organizaciones peinan el río Meon, en Hampshire, en busca de señales de la rata de agua, considerada el mamífero de mayor declive en el Reino Unido. Bajo la dirección del responsable de reservas Andy Reeves, los participantes —equipados con waders y chalecos salvavidas— examinan la vegetación de ribera en busca de excrementos aplanados (marcas territoriales de la especie), tallos cortados a 45 grados, pequeñas reservas de comida y madrigueras. Desde la reintroducción inicial en 2013, más de 2.800 ratas de agua han sido liberadas en el valle del Meon como parte del Meon Valley Partnership, un proyecto conjunto entre la South Downs National Park Authority, grupos de conservación y propietarios locales. Los monitoreos regulares constatan que la especie cría y prospera, sin presencia de visón americano, especie no nativa cuya expansión, junto con la pérdida de hábitat, redujo la población de ratas de agua alrededor del 90% desde los años setenta. Las ratas de agua generan beneficios para la biodiversidad al crear microecosistemas: el consumo de más de 200 especies de plantas revitaliza las riberas y sus madrigueras mejoran la estructura del suelo. Están previstas nuevas tareas de conservación y seguimiento para consolidar la recuperación.
