Bancos de inversión están presionando al Grupo Volkswagen para que se desprenda de Ducati y Lamborghini con el fin de captar capital y sostener su profunda reestructuración industrial. Así lo publica el Financial Times, recoge la prensa alemana y replican medios especializados como Auto Motor und Sport. El conglomerado alemán atraviesa una crisis que ya lo ha llevado a anunciar hasta 100.000 despidos, frente a los 35.000 que se plantearon inicialmente en diciembre de 2024, y a cerrar plantas en su país.
La operación se enmarcaría en una estrategia de desinversiones que ya incluyó la salida de Bugatti —cuya participación del 45% se vendió recientemente a un consorcio liderado por Hof Capital— y la venta del 51% de Everllence, la filial de grandes motores industriales, por 7.400 millones de euros. En el caso de Ducati, una de las marcas de motos más rentables del mundo, se contempla la venta total de la compañía, opción que ya se estudió en 2017 sin concretarse. Para Lamborghini, la fórmula que cobra fuerza es una salida a bolsa, que permitiría a Volkswagen mantener cierto control.
La operación permitiría obtener una inyección inmediata de fondos, pero plantea dudas estratégicas: Lamborghini comparte desarrollo con Audi —como el Urus y el Q8 o el reciente Nuvolari, ligado al Temerario— y actúa como banco de pruebas tecnológicas para el grupo, un papel que no se replicaría fácilmente fuera del conglomerado.
