Un juez federal estadounidense ha ordenado a la administración Trump restablecer las operaciones de la Voz de América (VOA), poniendo fin a una medida que efectivamente la había paralizado hace un año y reactivando a cientos de empleados. El juez Royce C. Lamberth concedió a la Agencia de Medios Globales de EE. UU. (USAGM) una semana para elaborar un plan de recuperación, tras considerar que Kari Lake, designada por Trump para liderar la agencia, carecía de la autoridad legal para implementar las acciones que tomó en respuesta a la orden presidencial. Estas acciones resultaron en la suspensión de 1.042 de los 1.147 empleados de VOA.
La decisión judicial revierte una medida que redujo significativamente las operaciones de VOA, una entidad que ha transmitido noticias a nivel mundial desde la Segunda Guerra Mundial, llegando a 362 millones de personas en 49 idiomas. La Voz de América, conocida por su cobertura en países con limitada libertad de prensa, ha sido objeto de controversia desde que Trump emitió la orden ejecutiva que inició su declive. Patsy Widakuswara, una de las demandantes y jefa de la oficina de la Casa Blanca de VOA, expresó su gratitud por la decisión y anticipó un largo camino para restaurar la reputación y las operaciones de la agencia.
