La familia Neumann se instaló en la primavera de 1961 en un pequeño apartamento de la calle Bouché, en la frontera entre los barrios berlineses de Treptow y Neukölln, tras años de espera por una Wohnungszuweisung. Semanas después de su mudanza, el 13 de agosto de 1961, el frente del edificio quedó cortado por alambre de espino que daría paso al Muro de Berlín, dejando la entrada principal a oscuras y la puerta de su casa a apenas 1,5 metros de la Hinterlandmauer. El ático fue tapiado y la puerta del sótano perforada para detectar túneles de fuga; cada entrada y salida del inmueble exigía mostrar el pasaporte, y recibir visitas requería solicitudes con semanas de antelación. La torre de vigilancia, a 20 metros de la fachada, controlaba cualquier movimiento. Pese a la prohibición de fotografiar el Muro desde el Berlín Oriental, el Sr. Neumann, antiguo técnico de cámara, documentó con su propia cámara la progresiva fortificación de la calle: fotografiaba desde la ventana del baño tras comprobar que los guardias no miraban y revelaba los negativos en la bañera. Sus imágenes son uno de los escasos testimonios visuales desde el lado oriental. La calle conserva aún hoy ese desequilibrio: árboles jóvenes al este, donde fueron talados en 1961, y centenarios al oeste; edificios pintados en tonos pastel frente a otros en marrones occidentales, y una hilera de ladrillos que recorre el asfalto marcando el antiguo trazado del Muro.
Viviendo a la sombra del Muro de Berlín
Fuentes:
In The Shadow Of The (Berlin) Wall
