Villamayor de Gállego, un municipio de Aragón que se independizó de Zaragoza en 2006, enfrenta una nueva crisis de dependencia económica. Tras dos décadas de autonomía, la localidad ha visto cómo grandes tecnológicas como Microsoft y Azora proyectan sus centros de datos en su territorio, generando un conflicto con los vecinos del barrio obrero de Torrero. El proceso de segregación comenzó en 1988 y culminó con la aprobación del decreto en 2006, aunque la integración en Zaragoza fue bloqueada por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón en 2005. Hoy, Villamayor cuenta con 2.841 habitantes, por debajo del mínimo constitucional de 5.000, lo que dificulta la creación de nuevos municipios. Sin embargo, la inversión tecnológica está transformando la economía local, con el Grupo Costa prometiendo 3.200 empleos directos. El ayuntamiento posee el 7 % del suelo destinado a los centros de datos, que consumirían más de 2.600 GWh anuales, una cifra comparable al consumo total de Zaragoza en 2023. Este caso ilustra la complejidad de la gestión territorial en España, donde la historia política y las dinámicas económicas actuales se entrelazan en un territorio de 89 km².
