El videógrafo Rhys Morgan grabó un momento único de un tiburón de aleta encajando miles de toneladas de agua y krill durante su alimentación frente a la costa de Pembrokeshire, en Gales. Este evento, descrito por Morgan como una 'suerte completa', muestra la capacidad del animal para expandir sus pleuras y consumir hasta 18.000 galones de agua y presas. El tiburón de aleta, la segunda especie animal más grande del planeta tras la ballena azul, puede alcanzar los 24 metros de longitud y los 70 toneladas de peso. Aunque es un animal de gran tamaño, es elusivo y pasa la mayor parte de su vida en aguas abiertas, apareciendo brevemente a la superficie. La especie prefiere aguas frías y su dieta se compone principalmente de krill, peces pequeños y calamar, requiriendo consumir hasta 2.000 kilogramos de alimento diarios para sobrevivir. Dr. Marianna Chimienti, investigadora de la Universidad de Bangor, calificó el encuentro como 'raro y afortunado', destacando que, aunque es normal que estos animales alimenten a la superficie, su presencia en aguas costeras es espectacular. Los científicos aún no comprenden completamente las migraciones de estos animales, pero se cree que su comportamiento de movimiento difiere del de otras ballenas de barbas, como la ballena azul o la ballena jorobada.
