Un anuncio político del Partido Popular (PP) en España, que utilizó un video de deepfake de la esposa del primer ministro Pedro Sánchez, ha provocado indignación y debate sobre el uso de la inteligencia artificial en campañas electorales. La campaña, lanzada esta semana en las redes sociales del PP, mostraba versiones sintéticas de figuras del Partido Socialista (PSOE) admitiendo supuestas irregularidades, como solicitar prostíbulos o ocultar joyas, referencias a investigaciones en curso contra Begoña Gómez y José Luis Rodríguez Zapatero.
El video acumuló casi 2 millones de visualizaciones en menos de 24 horas. Óscar López, ministro de Transformación Digital, calificó la acción como una "mentira colosal" y señaló que es fácil confundir el contenido con la realidad para el público general. Leire Díez, exmiembro del PSOE, presentó una demanda por difamación y robo de identidad digital. Aunque nueve expertos jurídicos consultados por El País concluyeron que el video no es ilegal por ser satírico y etiquetado como IA, expertos en derecho penal advirtieron sobre su inapropiación ética y política.
Este incidente se enmarca en una tendencia global de desinformación, con reportes de más de 200 anuncios de IA en EE. UU. antes de las elecciones intermedias de 2026. El PP defiende la iniciativa como una herramienta para exponer la hipocresía del PSOE, mientras que los encuestados sugieren que el PP ganará las elecciones del 29 de noviembre, aunque necesitará el apoyo de Vox para gobernar.
