Vibe coding sin pruebas: cuando la IA escribe el código y tú no lo revisas

Fuentes: My business partner sent a 5K vibe-coded PR that he didn't even test

Un programador comparte una experiencia cada vez más común en el desarrollo de software asistido por inteligencia artificial. Su socio de negocio, encargado del backend de pagos, entregó un pull request de 5.236 líneas generadas íntegramente con IA en un solo día, sin haberlo probado. El autor del relato, responsable del frontend, recuerda haber pedidole expresamente que colaboraran juntos en ese módulo.

El PR incluía documentación con redundancias típicas de los modelos de lenguaje —por ejemplo, explicar que un error devuelve un código 400, algo que cualquier desarrollador conoce— pero omitía información esencial, como dónde obtener las claves de API. Al probar los endpoints, descubrió que no funcionaban. Probarlos habría llevado también apenas dos minutos, según explica.

El texto va más allá de la anécdota puntual y se convierte en una reflexión sobre el uso intensivo de IA en programación. El autor compara la pérdida de habilidad técnica con la atrofia muscular que sufre una persona encamada: quien deja de ejercitar el pensamiento lógico y la depuración manual difícilmente nota el deterioro hasta que se enfrenta a un problema real.

El mensaje apunta a quienes aprendieron a programar escribiendo código a mano y valoran el estímulo cognitivo que ello aporta. El autor admite sentirse solo en esa postura y reconoce que, tras el cierre del proyecto actual, probablemente abandonará la profesión —bromea con hacerse profesor de yoga.