Vholume es un juego de carreras a pie que combina parkour, estética brutalista y niveles surrealistas inspirados en referentes como Mirror's Edge, Half-Life 2 o la pintura metafísica de de Chirico. El jugador encarna a una gimnasta urbana que atraviesa entornos distópicos encadenando wall-runs, power-slides y saltos para alcanzar la salida y escalar en las tablas de clasificación mondiales. La propuesta se distingue por su accesibilidad: el sistema de controles, basado en gran parte en el gatillo, facilita que jugadores de cualquier nivel encadenen movimientos con soltura y se sientan ágiles.
A medida que se avanza, los trazados simples dan paso a niveles más complejos que funcionan como rompecabezas cronometrados, donde el número de rutas posibles aumenta según la velocidad. Los récords personales abren caminos antes cerrados, una mecánica que el autor compara con la progresión del plan Couch to 5K: a más velocidad, más distancia accesible. Los niveles iniciales, más directos, ofrecen la experiencia más estimulante; las fases tardías, con plataformas de salto y escenarios móviles, resultan fascinantes pero algo descompensadas entre lo que divierte al diseñador y lo que divierte al jugador.
Detrás del título está uno de los creadores de Babbdi y Straftat, dos juegos de estética demoscene con mecánicas muy cuidadas. Vholume hereda esa voluntad de precisión: su mundo es inhóspito, pero el recorrido está pavimentado con gozo y vértigo. La crítica concluye que su verdadera genialidad reside en querer que el jugador deje de pensar para que la fluidez no se rompa.
