La creciente implementación de la verificación de edad en línea, inicialmente destinada a proteger a los menores, está evolucionando hacia un sistema de control de acceso generalizado que amenaza la privacidad y la estructura abierta de Internet. Esta tendencia, observada en Europa, EE. UU., Australia y el Reino Unido, va más allá de los sitios web para adultos, extendiéndose a redes sociales, mensajería, juegos y motores de búsqueda. El artículo advierte que esta verificación de edad, que podría llegar a integrarse en los sistemas operativos, transforma la red de un espacio de acceso abierto a uno de permisos, creando una capa de identidad para los dispositivos. El autor critica la confusión entre la moderación de contenido (filtrado) y la tutela parental (responsabilidad contextual), argumentando que la solución no debe ser un sistema centralizado de verificación, sino una combinación de moderación local y la responsabilidad de padres, educadores y comunidades. Se señala que las soluciones actuales son fácilmente eludibles y, en lugar de proteger a los menores, generan una recopilación de datos y una expansión de controles que podrían aplicarse a otros atributos personales. La propuesta es fortalecer el control local y centrarse en abordar los problemas subyacentes de los algoritmos de recomendación y los modelos de negocio que impulsan el contenido dañino.
