Vercel ha incorporado la posibilidad de desplegar cualquier aplicación empaquetada en un contenedor Docker directamente en su infraestructura en la nube. Para ello basta con añadir un archivo llamado Dockerfile.vercel al proyecto: la plataforma se encarga de construir la imagen, almacenarla en un registro interno y desplegarla sobre Fluid Compute, su sistema de cómputo serverless.
El modelo de facturación se basa en Active CPU Pricing: solo se cobra por el tiempo de CPU realmente utilizado, no por el reloj de pared, lo que abarata los periodos en los que el servidor queda a la espera de una consulta o de una respuesta externa. El sistema escala horizontalmente con el tráfico entrante y reduce las instancias a cero cuando no hay peticiones.
La función está dirigida a servicios backends escritos en Go, Rails, Spring Boot, Express, Laravel, ASP.NET, FastAPI, PHP o cualquier servidor que escuche HTTP, incluidos procesos que requieran librerías de sistema como FFmpeg o Chromium. Cada confirmación de código genera una URL de previsualización inmutable y, mediante streaming y descompresión bajo demanda, los contenedores arrancan antes de que la imagen completa se haya descargado.
Vercel enmarca el lanzamiento como la culminación de una idea que ya presentó en 2014 con su primer producto, Now, aunque entonces la infraestructura necesaria para soportar contenedores a esa escala no existía. La compañía también anunció que trabaja en almacenamiento durable asociado a los contenedores, actualmente sin estado.
