Veinte años después, sigue abierto el debate sobre la degradación de Plutón a planeta enano

Fuentes: Forbidden planet: was Pluto’s 2006 demotion a big mistake?

En agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional (UAI) reclasificó a Plutón como planeta enano mediante una votación que redujo el sistema solar de nueve a ocho planetas. Veinte años después, la comunidad científica sigue dividida sobre si aquella decisión fue acertada.

La definición aprobada exige que un planeta orbite el Sol, tenga forma redondeada por su propia gravedad y haya "limpiado" gravitatoriamente su órbita. Críticos como Philip Metzger, de la Universidad de Florida Central, sostienen que ese último criterio es inservible: un asteroide pequeño cerca de una estrella podría cumplirlo, mientras que la Tierra, situada en la órbita de Plutón, no lo haría. El astrónomo Mike Brown, líder del equipo que descubrió Eris en 2005 y conocido como "el hombre que mató a Plutón", defiende que la Luna también debería ser planeta bajo una definición geofísica.

El bando opuesto, formado por planetary scientists, defiende que las propiedades físicas de Plutón —montañas, actividad geológica reciente, hielo de agua y posible capacidad para albergar vida, según reveló la sonda New Horizons en 2015— bastan para restituirlo. Defensores como Laurel Kornfeld y Paul Byrne afirman que no temen una lista de cientos de planetas.

La campaña para devolver a Plutón su estatus original se concentra en Estados Unidos, donde su descubrimiento en 1930 en el Observatorio Lowell aún genera apego popular. En abril, el administrador de la NASA Jared Isaacman se sumó públicamente al movimiento "Make Pluto a Planet Again".