macOS 27, previsto para este otoño, pondrá punto final a la era del Mac con procesador Intel, iniciada en 2006. Los últimos modelos compatibles con macOS 26 Tahoe recibirán actualizaciones de seguridad y de Safari durante dos años más, y elementos de la capa de compatibilidad Rosetta seguirán presentes de forma indefinida en los Mac con Apple Silicon. El artículo repasa la historia de esa alianza entre Apple e Intel, que durante una década mejoró de forma notable el rendimiento de los equipos y que, con el tiempo, dejó de satisfacer las necesidades de la compañía.
La transición hacia Intel arrancó con un proyecto paralelo conocido como 'Marklar', iniciado en junio de 2000 por el ingeniero de Apple JK Scheinberg. El objetivo era adaptar Mac OS X a procesadores x86 mientras los equipos seguían usando los chips PowerPC desarrollados junto a IBM y Motorola desde 1994. El primer Mac OS X en una máquina Intel comercial llegó con la versión 10.4.4, aunque el proyecto permaneció durante aproximadamente un año y medio como una iniciativa cuasi personal.
