Dos vehículos operados por control remoto filmaron en aguas profundas del océano Pacífico sendos tiburones duende (Mitsukurina owstoni), una especie rara y poco estudiada que nunca había sido grabada en su hábitat natural, según un equipo de científicos que publicó los resultados el mes pasado en el Journal of Fish Biology. El primer ejemplar, de unos tres metros, con piel rosada y gris y un hocico extremadamente alargado, fue registrado en julio de 2019 a unos 2 000 metros de profundidad cerca de la isla Jarvis, en el Pacífico central. Cinco años después, los investigadores localizaron otro individuo de la misma especie cerca de Tonga, a casi 2 000 metros, un 50 % más profundo que el récord anterior para la especie.
Los vídeos, que permanecieron sin analizar durante años, aportan datos clave sobre la biología y el comportamiento del tiburón duende, el único superviviente de un linaje antiguo. Las imágenes confirman que estos animales pueden proyectar sus mandíbulas a más de tres metros por segundo, la mordedura más rápida conocida entre los tiburones, y revelan que su distribución se extiende miles de kilómetros más hacia el centro del Pacífico de lo que se pensaba. Los autores subrayan que la especie utiliza hábitats como picos submarinos, ecosistemas vulnerables a la pesca y a la minería de fondo, por lo que localizar dónde viven constituye el primer paso para protegerlos.
