Vecinos y activistas de L'Hospitalet de Llobregat han denunciado el suicidio de Olga, una vecina de 54 años, ocurrido el 7 de septiembre, cinco meses después de ser desahuciada en el barrio de Santa Eulàlia. Según la Asociación de Vecinos y Vecinas Som Santa Eulàlia, la víctima, que tenía dos hijas y una hipoteca con el Banco Sabadell, intentó evitar el desalojo mediante un acuerdo de alquiler social que se rompió tras la venta del inmueble a Promontoria Coliseum Real Estate. El proceso de desahucio se reactivó tras la caída del decreto de moratoria en el Congreso, y Olga, que ya presentaba problemas de salud mental, intentó suicidarse la noche anterior al primer lanzamiento el 15 de abril. El abogado de la mujer pidió la suspensión del desahucio por su estado de salud, pero el juez lo negó por falta de acreditación. Las autoridades locales y nacionales han sido acusadas de no haber actuado para proteger a la mujer, mientras que el Sindicato de Vivienda y la asociación vecinal exigen una investigación sobre la cadena de omisiones que, según sostienen, condujo a su muerte.
