La asociación vecinal de Torrero, en Zaragoza, se ha convertido en el principal escollo vecinal para el proyecto de tres campus de centros de datos que Microsoft impulsa en Aragón con una inversión cercana a los 5.300 millones de euros. Los planes contemplan un campus de 146 hectáreas en La Muela, otro de 81 hectáreas en Villamayor de Gállego y un tercero de 59 hectáreas junto al centro comercial Puerto Venecia, este último el más afectado por la oposición ciudadana.
La AAVV de Torrero, de tradición obrera y con un historial de luchas urbanísticas —fue clave en el sellado del antiguo vertedero de Las Canteras, muy próximo al emplazamiento previsto—, ha pasado de las manifestaciones a las denuncias formales. Una de las últimas, ante la policía local, señala el corte de un camino público sin la señalización informativa obligatoria y la ausencia de información sobre licencias y gestión de residuos, que podrían estar contaminados con amianto.
La oposición se ha ampliado a otras plataformas como Salvemos los Pinares de Venecia, que denuncia la opacidad operativa, y al grupo Zaragoza en Común, que reclama estudios sobre el impacto en agua y energía. A estas reivindicaciones se suma el pulso por la tasa de residuos de 13 millones de euros que la constructora supuestamente quiere evitar, y los testimonios de propietarios particulares cuyos terrenos —entre 2 y 5 euros por metro cuadrado como suelo rural frente a los 25-30 euros previos— han sido expropiados tras rechazar ofertas muy bajas de Microsoft.
La plataforma Salvemos los Pinares resume el sentir ciudadano con un lema idéntico al que ya emplearon los vecinos de Torrelobatón (Valladolid) contra otro macrocentro de datos: "no es progreso, es todo lo contrario".
