Vecinos de Makarewa exigen transparencia sobre el primer centro de datos de IA de Nueva Zelanda

Fuentes: ‘A lot of red flags’: plans for New Zealand’s first datacentre spark concern as locals demand greater transparency

Vecinos de Makarewa, en el sur de Nueva Zelanda, han pedido mayor transparencia sobre el primer centro de datos de inteligencia artificial del país, un proyecto de 3.500 millones de dólares neozelandeses (unos 2.000 millones de dólares) impulsado por la empresa Datagrid, con sede en Singapur. El complejo se levantará sobre una parcela de 49 hectáreas y entrará en funcionamiento en 2028; albergará entrenamiento de IA, procesamiento y almacenamiento de datos para proveedores globales de IA y nube, e irá acompañado de un cable de internet de alta velocidad entre Invercargill y Australia.

Las autoridades locales han recibido el proyecto como una oportunidad económica, con alrededor de 1.200 puestos de trabajo durante la construcción y 50 empleos permanentes tras su apertura. Sin embargo, Angus Dowell, geógrafo económico especializado en centros de datos, ha advertido de que los beneficios a largo plazo para la economía local "no cuadran", ya que la fase de empleo intensivo es la de obra y después el personal permanente es muy reducido.

La instalación consumirá 280 MW de electricidad, lo que la convertirá en el segundo mayor usuario eléctrico del país, solo por detrás de la planta de aluminio de Tiwai Point. Permisos concedidos por el consejo regional Environment Southland autorizan la descarga de contaminantes de hasta 84 generadores diésel de respaldo, la extracción de hasta 604.800 litros de agua subterránea al día, el vertido de hasta 5.000 litros diarios de agua tratada y la eliminación de una zona húmeda cercana.

Residentes como Amanda, vecina de Makarewa, temen el impacto sobre el suministro de agua y electricidad, el ruido constante y la posible activación de los generadores diésel en caso de corte de luz. Kelly Blomfield, presidenta de la coalición Southland Sustainable Resource, ha denunciado que los intentos de obtener información de Datagrid han sido infructuosos y que la comunidad solo se entera de las decisiones cuando ya están tomadas. Dowell coincide en que existe "mucha opacidad" sobre los efectos reales del proyecto. La agencia gubernamental Invest New Zealand, que persigue captar entre 25.000 y 30.000 millones de dólares neozelandeses en inversión extranjera en infraestructura de IA, no facilitó declaraciones.