La Comunitat Valenciana ha consolidado un sistema de cañones antiincendios automáticos que rocían 10.000 litros por minuto a 42 metros de distancia, activados por sensores ambientales ante el menor conato. En la Devesa de El Saler, en aviso rojo por altas temperaturas, se han instalado ocho torres fijas en la avenida de la Gola del Pujol, con el objetivo municipal de alcanzar unas 40 torres en 2031. El proyecto, llamado Guardian, opera desde 2006 en la colonia Santa Marina de Carcaixent y se extiende ahora a áreas como Masia de Traver, Els Pous, La Canyada y Valencia La Vella. En Torrent, el Vedat lleva más de una década protegido por 24 cañones que cubren más de 50 hectáreas y se activan de forma automática o manual. El sistema evitó la propagación de un incendio en el Parque Natural del Túria, vertiendo 218.000 litros en poco más de media hora. La infraestructura se complementa con 4.401 efectivos, 20 medios aéreos y el dispositivo Stop al Foc, que reúne a casi 1.700 profesionales en la Comunitat. Aunque WWF considera estos sistemas por ahora anecdóticos, los datos de 2026 —con cerca de 56.000 hectáreas quemadas en España, casi el 40% de la superficie calcinada en la UE— subrayan la urgencia de reforzar la defensa frente a los incendios.
