Una oferta de empleo, aparentemente real y publicada en tono sarcástico, describe el puesto de «Senior Open Source Maintainer» con sede en Lincoln (Nebraska, EE. UU.), modalidad 100 % voluntaria, sin compensación económica y reportando «a la comunidad». El texto parodia la sobrecarga que asumen los mantenedores de proyectos de software libre: dirige la hoja de ruta técnica, revisa contribuciones, publica versiones, mantiene documentación, triaje incidencias, gestiona la cadena de integración continua y responde a usuarios en GitHub, Discord, Slack, Stack Overflow, Mastodon, Bluesky y correo.
Entre las responsabilidades adicionales figuran participar en guardias para incidentes en producción ajena, asesorar a equipos legales corporativos sobre licencias y patentes, coordinar avisos de seguridad y CVE, producir SBOM y atestaciones de procedencia firmadas, mantener builds reproducibles y completar cuestionarios de seguridad para clientes empresariales. El puesto exige además revisar contribuciones generadas por agentes de IA, moderar comunidades, representar al proyecto ante organismos de estandarización y preparar solicitudes de subvención.
Los «indicadores de éxito» incluyen estrellas en GitHub, tiempo de respuesta, cadencia de lanzamientos, resultado en OpenSSF Scorecard y el «bus factor». La oferta enumera requisitos muy amplios: ocho o más años de experiencia, dominio de varios lenguajes, disponibilidad solapando AMER, EMEA y APAC y respuesta a emergencias de seguridad fuera de horario. Como «deseable» cita, con ironía, un segundo trabajo. La publicación se ha viralizado en redes sociales como crítica al modelo de sostenimiento del software de código abierto.
