Un usuario de Hacker News ha planteado la hipótesis de que los proveedores de servicios móviles están depriorizando las llamadas de voz debido a la baja demanda de este servicio por parte de los suscriptores. El autor, quien cambió de Verizon a T-Mobile, reporta una degradación significativa en la calidad del servicio que persistió durante más de un año. Su experiencia principal es la recepción de llamadas silenciosas: el dispositivo no suena y no muestra ninguna notificación de llamada perdida, independientemente de si el usuario está en casa, en el trabajo o en viajes, ni si utiliza la función de llamada Wi-Fi. Este problema afecta tanto a contactos frecuentes como a personas nuevas, y no se resuelve con el reinicio de ajustes de red ni con la búsqueda de soporte técnico. El usuario señala que, tras un año en T-Mobile, la situación es similar a la que experimentó en Verizon, donde también había llamadas perdidas. La hipótesis central sugiere que, dado que muchos usuarios no dependen de las llamadas de voz, los operadores han encontrado una vía para reducir la calidad del servicio sin perder clientes, ya que la alternativa de mantener la calidad completa sería económicamente inviable o poco rentable en un mercado donde la voz es un servicio de menor prioridad para la mayoría de los consumidores.
