Un equipo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) de Francia halló en Senon, una pequeña localidad del departamento de Mosa próxima a las fronteras con Bélgica, Luxemburgo y Alemania, tres grandes vasijas de cerámica que esconden en su conjunto más de 40.000 monedas romanas datadas entre finales del siglo III y principios del IV después de Cristo. El descubrimiento se produjo casi por casualidad, durante las obras de ampliación de una vivienda, en una parcela de 1.500 metros cuadrados donde afloraron capas que van del periodo galo previo a la conquista de Julio César hasta mediados del siglo IV. La primera ánfora contiene 38 kg de metal, unas 23.000-24.000 piezas, mientras que la segunda, con el cuello roto, ronda los 50 kg y suma entre 18.000 y 19.000 monedas; la tercera conserva solo tres. Algunas piezas llevan el rostro de los emperadores Victorino, Tétrico I y Tétrico II, rulers del fugaz Imperio Galo (260-274 d.C.). El INRAP descarta un ocultamiento apresurado por miedo a saqueos: las vasijas fueron depositadas en posición vertical con piedras de nivelación en salas comunes, a baja altura, lo que apunta a una suerte de banco doméstico para gestionar depósitos y retiradas de moneda a medio plazo. Queda por resolver por qué fueron abandonadas; los expertos relacionan el hallazgo con una fortificación militar situada unos 150 metros y con dos incendios registrados en la zona durante el siglo IV.
