Una vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma, desarrollada por Moderna y Merck, ha superado con resultados positivos el análisis intermedio de su ensayo clínico en fase 3, convirtiéndose en la primera terapia individualizada de neoantígenos basada en ARNm que alcanza este hito en oncología. El anuncio, realizado el miércoles por ambas compañías farmacéuticas, ha generado una fuerte reacción en los mercados: según Xataka, las acciones de Moderna llegaron a dispararse alrededor de un 177% tras la noticia.
El ensayo, denominado INTerpath-001, incluyó a 1.137 pacientes con melanoma cutáneo de alto riesgo en estadios IIB a IV, todos ellos con el tumor completamente extirpado mediante cirugía antes de participar en el estudio. Los participantes fueron asignados al azar en una proporción de dos a uno para recibir, durante aproximadamente un año, una combinación de la vacuna de ARNm (intismeran autogene, también conocida como mRNA-4157 o V940) junto con Keytruda (pembrolizumab), el tratamiento consolidado de Merck basado en anticuerpos monoclonales, o bien Keytruda en monoterapia. El estudio fue controlado con placebo y doble ciego, de modo que ni los médicos ni los pacientes conocían qué tratamiento se estaba administrando en cada caso.
Según los datos del análisis intermedio, la combinación de intismeran y Keytruda mejoró de forma estadísticamente significativa y clínicamente relevante dos objetivos principales del estudio: la supervivencia libre de recurrencia (RFS), que mide el tiempo transcurrido hasta que el cáncer reaparece o el paciente fallece por cualquier causa, y la supervivencia libre de metástasis a distancia (DMFS), es decir, el tiempo sin que el tumor reaparezca en una zona del cuerpo distinta de la original. Las compañías no han facilitado aún las cifras concretas del fase 3, pero los datos completos se presentarán en un próximo congreso médico internacional.
El respaldo más sólido procede, no obstante, del seguimiento a cinco años del ensayo previo de fase 2b, presentado en junio en una conferencia de investigación oncológica. En aquel análisis, la combinación redujo el riesgo de recurrencia o muerte en un 49% y el riesgo de metástasis a distancia o muerte en un 59% en comparación con Keytruda en solitario, lo que anticipaba el potencial de la estrategia.
El mecanismo de intismeran la distingue de las vacunas convencionales. No se trata de un producto preventivo ni de una formulación idéntica para todos los pacientes, sino de una terapia individualizada que se administra después de la cirugía para entrenar al sistema inmunitario frente a células tumorales residuales. El proceso comienza con una biopsia del tumor de cada paciente, cuya secuencia genética se compara con la de células sanas para identificar hasta 34 mutaciones específicas capaces de producir neoantígenos, proteínas o fragmentos que el sistema inmunitario puede reconocer como extraños. A partir de ahí se diseña un ARNm sintético que codifica esos neoantígenos personalizados; una vez inyectado, las células del paciente fabrican dichas proteínas y las presentan al sistema inmune, favoreciendo una respuesta de células T dirigida contra el tumor. Keytruda actúa de forma complementaria al bloquear el receptor PD-1, una molécula que puede frenar esa respuesta inmunitaria y que los tumores utilizan con frecuencia para evadir a las defensas.
Más allá del melanoma, la relevancia del anuncio radica en que marca un precedente para toda la plataforma de ARNm en oncología. Tanto Merck como Moderna subrayan que es la primera vez que una terapia individualizada de neoantígenos y un tratamiento oncológico basado en ARNm ofrecen un resultado positivo en un ensayo pivotal de fase 3, lo que valida una vía de investigación que ambas compañías, junto con la comunidad científica, llevan años explorando. La primera participante del estudio de fase 1 de mRNA-4157 fue dosificada en noviembre de 2017, y Merck ejerció en octubre de 2022 su opción para codesarrollar y comercializarla conjuntamente con Moderna.
El siguiente paso será la presentación detallada de los datos del INTerpath-001 en un congreso internacional y, previsiblemente, la solicitud de aprobación regulatoria ante las agencias de medicamentos. Aunque el anuncio describe los resultados como estadísticamente significativos y clínicamente relevantes, los expertos esperan conocer la magnitud exacta del beneficio, los perfiles de seguridad a largo plazo y si la eficacia se mantiene cuando se analicen subgrupos específicos de pacientes. Si los datos se confirman en el análisis final, la combinación de intismeran y Keytruda podría convertirse en la primera terapia personalizada de ARNm aprobada para un tipo de cáncer, abriendo la puerta a su aplicación en otros tumores sólidos.
