Un equipo de la Universidad de Cambridge ha empleado por primera vez la edición de bases, una variante ultraprecisa de CRISPR/Cas9, para investigar la función de genes en embriones humanos. Los resultados, publicados en Nature, demuestran que el gen NANOG es imprescindible para que las células del embrión temprano se conviertan en células pluripotentes del epiblast, la capa que dará lugar a todos los tejidos del cuerpo. Sin NANOG, el embrión no puede generar esa línea celular, aunque sí se forman los tejidos que sostienen al embrión, como el saco vitelino y la futura placenta. La investigación también revela que NANOG no actúa igual en humanos que en ratones: en estos, su pérdida afecta tanto al epiblast como al saco vitelino, mientras que en humanos el efecto se concentra en el epiblast. Hasta ahora no se había podido estudiar directamente NANOG en embriones humanos porque las técnicas convencionales de CRISPR dañan demasiado el ADN; la edición de bases reduce ese riesgo al modificar un único par de nucleótidos entre los 3.000 millones que componen el genoma. Los autores, liderados por Kathy Niakan, destacan que entender estos genes podría mejorar las tasas de éxito de la fecundación in vitro y esclarecer las causas de abortos tempranos, aunque cualquier uso clínico requeriría más pruebas de seguridad y un debate público. El trabajo se realizó con embriones donados por parejas que habían completado tratamientos de FIV, cultivados solo hasta seis días y medio, bajo licencia de la Autoridad de Fertilización y Embriología humana del Reino Unido.
