Una tumba tebana revela cómo evolucionaron las prácticas funerarias egipcias a lo largo de los siglos

Fuentes: Theban tomb reveals how Egyptian burial trends evolved over centuries

Un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Environmental Archaeology reconstruye, a partir de la Tumba 209 de la necrópolis tebana en Egipto, cómo cambiaron las prácticas funerarias egipcias entre el siglo VIII a.C. y el periodo ptolemaico. La tumba, construida en la temprana Dinastía XXV (754–656 a.C.) para un alto funcionario de origen nubio llamado Nisemro, fue reutilizada durante siglos y sufrió inundaciones repetidas por su ubicación en un canal de drenaje del wadi Hatasun.

El equipo, dirigido por la Universidad de La Laguna, excavó la Cámara Lateral 3 y recuperó 16 individuos momificados (1.444 huesos), un perro momificado y los restos desarticulados de al menos cuatro personas más. Los primeros enterramientos, de la Dinastía XXV, correspondían a inhumaciones individuales en ataúdes elaborados, con hombres y mujeres separados en algunos casos. En fases posteriores, los nuevos cuerpos se depositaron sobre o junto a momias anteriores, generando una mayor densidad y superposiciones.

Según el coautor Jared Carballo-Pérez, los datos muestran una «lógica espacial» en la que cada nuevo depósito se adaptaba a los anteriores, describiéndolo como una «memoria funeraria». Los autores enmarcan la tumba como un «entorno mortuorio dinámico» coherente con el patrón observado en otras tumbas tebanas del I milenio a.C., donde aproximadamente el 80 % conservan restos de periodos distintos.