La empresa francesa Tissium ha empezado a distribuir en Estados Unidos un biopolímero líquido que se adhiere al tejido al exponerse a la luz y actúa como férula para mantener unidos los extremos de nervios periféricos seccionados mientras el organismo los repara, biodegradándose después. En un ensayo con 12 pacientes con lesiones nerviosas en los dedos, los 12 recuperaron la sensibilidad a temperatura, dolor, textura y tacto ligero, frente a poco más del 80 % de eficacia alcanzado con otras técnicas, y ninguno refirió dolor ni complicaciones relacionadas con el dispositivo al cabo de un año. La cofundadora y directora de innovación, Maria Pereira, explica que el producto busca sustituir las micro-suturas, una técnica «muy delicada», por un método más uniforme y menos traumático. El tratamiento cuenta con autorización de comercialización de la FDA desde 2024 y ya puede adquirirse en EE. UU.
Tissium ha captado 30 millones de euros en inversión privada y otros 30 millones en financiación de deuda del Banco Europeo de Inversiones para expandir su comercialización. Los fondos financiarán también un ensayo con unos 200 pacientes en EE. UU. para aplicar la tecnología a la reparación de hernias, donde la falta de consistencia en las suturas afecta a los resultados, y un ensayo pivotal en cardiovascular, la aplicación con la que Pereira concibió el proyecto hace casi dos décadas durante su doctorado en bioingeniería.
