Erin Dawicki, médica asociada en Boston y exalumna del programa MBA del MIT Sloan, lanzará en agosto LymeAlert, el primer test doméstico que permite saber si una garrapata está infectada con la bacteria de la enfermedad de Lyme. La herramienta busca evitar el uso empírico de antibióticos —práctica habitual cuando el paciente encuentra una garrapata pero no acude a consulta— y facilitar la detección temprana, clave para tratar la infección en su fase aguda. La enfermedad de Lyme, transmitida por la garrapata de patas negras, afecta cada año a unas 476.000 personas en Estados Unidos, concentradas en el noreste, el Atlántico medio y el alto Medio Oeste. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) notificaron esta primavera un repunte de visitas a urgencias por picaduras de garrapata, con Lyme como diagnóstico más frecuente. Las garrapatas pueden transmitir otras enfermedades como anaplasmosis, babesiosis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y síndrome alfa-gal. Los CDC recomiendan, tras picaduras de más de 36 horas en zonas de alta incidencia, una dosis profiláctica de 200 miligramos de doxiciclina dentro de las 72 horas posteriores. El aumento de la presencia de garrapatas se atribuye a inviernos más cálidos, la deforestación, la expansión urbana y el crecimiento de las poblaciones de ciervos de cola blanca y ratones de patas blancas, sus hospedadores preferidos.
