La empresa LymeAlert lanzará en agosto un test doméstico de 15 minutos, con un precio de 40 dólares por unidad, que permite saber si una garrapata porta la bacteria causante de la enfermedad de Lyme. La fundadora, Erin Dawicki, asistente médico ortopédico pediátrico y alumna del MBA del MIT Sloan, diseñó el dispositivo —un envase con triturador integrado y una tira de papel reactivo— después de que sus pacientes le pidieran consejo tras una picadura. Dawicki señala que más de la mitad de las garrapatas en Massachusetts transmiten Lyme, pero casi la mitad no, por lo que evitar visitas médicas y dosis innecesarias de antibióticos reduce costes y frena la resistencia bacteriana. Los expertos recomiendan administrar el antibiótico en las 72 horas posteriores a la picadura si la garrapata está infectada. Armin Alaedini, director científico de la Global Lyme Alliance, valora la rapidez del test pero advierte de que un falso positivo podría generar alarma y subraya que la prueba no detecta otros patógenos transmitidos por garrapatas, como el síndrome Alfa-gal. Dawicki reconoce esa limitación y afirma que la compañía trabaja en una versión futura capaz de identificar más agentes infecciosos, prevista para el año próximo. Además, LymeAlert lanzará una aplicación móvil para registrar de forma anónima la ubicación de las garrapatas infectadas y, mediante inteligencia artificial combinada con datos satelitales de la NASA y patrones migratorios de animales, predecir la expansión de especies y patógenos.
