Investigadores del Biohub y la Universidad de California en Berkeley han presentado tres estudios sobre una tecnología llamada placa de fase láser, capaz de mejorar de forma significativa el contraste de las imágenes obtenidas mediante criomicroscopía electrónica (crio-EM). El dispositivo emplea un láser continuo cien millones de veces más brillante que la superficie del Sol para desplazar la fase de los electrones, lo que permite observar proteínas dentro de células intactas, algo que hasta ahora resultaba extremadamente difícil.
Hasta la fecha, los científicos podían imageñar alrededor del 10 % del proteoma humano en forma purificada con la crio-EM convencional, pero menos del 1 % de las proteínas en su entorno celular nativo. Los responsables del proyecto estiman que la nueva técnica podría hacer visibles más del 50 % de las proteínas funcionales de la célula.
La idea original fue propuesta hace más de quince años por el físico de Berkeley Holger Müller y su colega Robert Glaeser. Su desarrollo se aceleró tras un taller celebrado en San Francisco en 2019, donde 25 expertos identificaron esta herramienta como la mayor necesidad no cubierta en microscopía electrónica. Tras siete años de trabajo y financiación del Biohub, ya están en marcha dos versiones del microscopio, incluida una variante de doble láser.
Los investigadores confían en que la placa de fase láser, combinada con la crio-tomografía electrónica y los avances en inteligencia artificial, abra una nueva frontera en biología estructural al permitir observar máquinas moleculares en su contexto celular real, con aplicaciones en el estudio de enfermedades como el alzhéimer.
