Jessie Roper y su marido Joe han transformado Greenbank Farm, una explotación de 80 acres (32 hectáreas) cercana a Cockermouth, en Cumbria, en un proyecto de restauración de fauna y flora con horizonte de 30 años. Jessie, de 32 años, heredó la granja tras la muerte repentina de su padre, Jim Parkin, en 2023, y decidió volver desde Manchester para hacerse cargo junto a su esposo, que nunca había trabajado en una finca. Hasta entonces, la granja producía lácteos y carne, y Jessie mantenía el alquiler de varias parcelas a un pastor local. Con el apoyo de la organización de biodiversidad Environment Bank, el plan contempla el pastoreo de ganado y la siega tradicional de heno como herramientas de gestión a largo plazo para recuperar hábitats. Environment Bank abona a la pareja un alquiler y pagos adicionales por la gestión del terreno, lo que garantiza 30 años de ingresos estables, un factor decisivo dado que la primera campaña de henificación apenas dio beneficios. Jessie admite que otros agricultores de la zona se muestran escépticos y los consideran los «conejillos de Indias» de la comarca. Joe, de 33 años, cree que Jim, aficionado a la naturaleza, habría respaldado el proyecto.
