El Clarion Alley Mural Project (CAMP), organización comunitaria del Mission District de San Francisco fundada en 1992, expresó estar "devastada y furiosa" tras la pintada que eliminó tres murales y dañó parcialmente un cuarto en el callejón. El incidente ocurrió el 24 de agosto, cuando el artista Doug Rhodes, que tiene estudio en la zona, sorprendió a un hombre cubriendo las obras; al pedirle que parara, el trabajador respondió: "Mi jefe me lo dijo". La empresa Makras Real Estate, administradora del edificio, indicó que el propietario ordenó repintar lo que consideraba "grafiti".
Entre las obras afectadas figuran "We're all in this together", de John Viola (2016), memorial de la activista Kirsten Brydum; "Everything Must Go", de Daniel Doherty (2015), homenaje a la librería Adobe Books; y un mural de Floyd dedicado a la artista local Chloe, conocida como Marfa. También fue borrado un mural pintado en primavera por estudiantes del Graffiti Camp for Girls, ya restaurado por la artista Nyia Luna días después. CAMP, responsable de más de 700 murales en el callejón, anunció una campaña de recaudación para reemplazar las obras restantes y exigió explicaciones a la propiedad. Verónica Torres, codirectora de la organización, cuestionó cómo pudo ejecutarse la borradura de cuatro murales comunitarios sin comunicación previa con los artistas o la propia entidad tras casi 35 años de gestión del espacio.
