Una madre venezolana oye llorar a su hijo entre los escombros del edificio que se desplomó con los terremotos

Fuentes: I hear my son crying beneath the rubble, says Venezuela earthquake survivor

Andreina Valerio volvió a toda prisa desde el trabajo a la casa de sus suegros en La Guaira, en la costa de Venezuela, tras los dos terremotos que devastaron el país. Allí encontró el edificio convertido en una montaña de escombros y supo que su hijo de casi dos años, Santiago, y su pareja, Ramsés Mendoza, seguían atrapados dentro junto a otros familiares. Su cuñado, Samuel Mendoza, aseguró haber escuchado una voz de mujer pidiendo ayuda y, después, el llanto de un bebé. "Tengo fe en que mi hijo sigue vivo", declaró Andreina. Las autoridades elevaron el balance oficial a 1.430 muertos y 3.238 heridos, mientras que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, calificó los sismos como "el evento más desastroso de los últimos 123 años". Más de 1.400 estructuras resultaron dañadas en la región de La Guaira y los equipos de rescate de El Salvador y España no lograron acceder al edificio donde podría haber supervivientes. Familias y vecinos retiran escombros con las manos mientras la presidenta interina, Delcy Rodríguez, envió 14.000 efectivos y anunció la llegada de equipos de rescate de una decena de países. En un hospital de Caracas ya se atendió a unas 600 personas, la mayoría con fracturas, mientras decenas de miles de desaparecidos mantienen en vilo a todo un país.