La librería de segunda mano Book Haven, ubicada en el barrio neozelandés de Newtown (Wellington), ha detectado desde finales de abril una serie de pedidos inusuales procedentes de un comprador canadiense que encarga lotes de hasta 71 libros en cuestión de minutos. La dueña, Anne-Marie Thorby, explica que los títulos solicitados son obras de nicho Editadas en Nueva Zelanda: historias locales, guías turísticas de las cuevas de Waitomo, manuales de lengua maorí, recetas de cocina del país, biografías, caricaturas políticas y publicaciones de clubes de pesca. Los precios, sumados al envío y las tarifas, hacen imposible cualquier margen de ganancia, lo que levantó las sospechas de la librera.
Tras investigar en el foro de AbeBooks, Thorby descubrió que pedidos similares se estaban produciendo en librerías de India, Europa y otras ciudades de Nueva Zelanda, con libros remitidos a un almacén en Estados Unidos. La librería atribuye el fenómeno a empresas de inteligencia artificial que adquieren volúmenes impresos para entrenar sus grandes modelos de lenguaje, citando como prueba el llamado Proyecto Panama, de Anthropic, descrito en un documento judicial como un esfuerzo de la compañía para escanear destructivamente todos los libros del mundo.
Book Haven canceló los pedidos y recibió nuevas solicitudes por 180 libros en un solo día, que también rechazó. Thorby advierte a otros libreros: no alimenten la máquina.
