La jueza federal Sparkle Sooknanan aprobó de mala gana un acuerdo de 1,5 millones de dólares entre Elon Musk y la Comisión del Mercado de Valores (SEC) a pesar de expresar "importantes reservas" sobre un pacto que, a su juicio, deja a Musk prácticamente impune por una infracción que habría perjudicado a los inversores de Twitter. En una resolución emitida este lunes, la magistrada, designada por Biden, señaló la existencia de "banderas rojas" en la decisión del regulador, aunque concluyó que los hechos no alcanzan el elevado umbral legal necesario para rechazar el consentimiento entre las partes. "Que el poder ejecutivo, a través de la SEC, haya hecho lo suficiente para exigir cuentas al señor Musk por su supuesta infracción es, como otros muchos asuntos, algo que decidirá la ciudadanía en las urnas", escribió.
El acuerdo pone fin a una demanda presentada por la SEC del Gobierno de Biden después de que Musk comprara en 2022 una participación del 9 % en Twitter sin divulgarla en los diez días hábiles exigidos por la ley estadounidense. Tras casi tres años de investigación, el regulador demandó a Musk en enero de 2025, en los días previos al relevo en la Casa Blanca. La demanda sostiene que, al retrasar la notificación de sus compras, Musk pudo seguir adquiriendo acciones a precios artificialmente bajos, causando a los accionistas de Twitter un perjuicio estimado de al menos 150 millones de dólares. Musk acabó comprando la totalidad de la compañía ese mismo año.
