Una jueza federal estadounidense aseguró este jueves que la Administración Trump no ha presentado pruebas suficientes para justificar la designación de Anthropic como «riesgo para la cadena de suministro» ni la prohibición de que el Gobierno federal utilice su tecnología. La magistrada Rita Lin, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, consideró «muy preocupante» la lógica del Departamento de Defensa de castigar a Anthropic por sus críticas públicas al Pentágono, al advertir que sentaría un precedente de represalia contra contratistas que disientan del Ejecutivo.
El conflicto se origina en la negociación estancada de contratos entre Anthropic y el Pentágono. La empresa de inteligencia artificial se negó a que su tecnología se usara para vigilancia masiva de estadounidenses ni para decisiones de selección de objetivos o disparo con armas letales, al considerar que la tecnología no estaba lista. El Departamento de Defensa respondió que una compañía privada no debe dictar el uso militar de estas herramientas y anunció que las emplearía de formas «legales». Lin coincidió con expertos que tachan de infundada la afirmación del Pentágono de que Anthropic podría desactivar o alterar sus modelos durante operaciones bélicas, señalando que no vio pruebas de que la empresa pudiera modificar un modelo entregado o «activar un interruptor de apagado».
La audiencia forma parte de una de las dos demandas que Anthropic presentó en marzo contra el Departamento de Defensa para impugnar la prohibición y la etiqueta de riesgo. La otra demanda se tramita en Washington. Lin, que bloqueó temporalmente la prohibición en marzo, evalúa ahora si esa orden debe hacerse permanente.
