Una investigadora de OpenAI anunció este jueves 23 de julio su renuncia a la compañía para incorporarse al día siguiente como Founding Researcher en Conduit, una startup que desarrolla modelos de pensamiento a texto entrenados con datos neuronales no invasivos. En un extenso comunicado, la autora describe Conduit como un proyecto orientado a construir interfaces de telepatía que traduzcan la actividad cerebral del usuario en instrucciones para sistemas de inteligencia artificial.
El texto incluye tres viñetas prospectivas. La primera, situada en 2027, imagina a una persona trabajando con una banda neural conectada por Bluetooth a su portátil, transmitiendo pensamientos vagos mientras revisa el trabajo de un agente GPT-7, que descifra la intención y asigna subtareas. La segunda, en 2030, plantea una integración más profunda en la que los modelos de IA se entrenan para leer directamente las representaciones latentes de Conduit, sin pasar por un decodificador intermedio, y la empresa amplía su alcance a la lectura invasiva general y a la escritura neural. La tercera, en 2035, describe la IA como una extensión sensorial y cognitiva del usuario.
La investigadora enmarca la iniciativa en el debate sobre la simbiosis entre humanos e inteligencia artificial y cita a Elon Musk y Sam Altman para ilustrar la conversación previa sobre la fusión entre cerebro y máquina. No se detallan plazos, financiación ni métricas técnicas concretas del proyecto.
