La iniciativa ciudadana "Smarter Start ab 14" ha publicado una carta abierta al Gobierno federal alemán en la que reclama una edad mínima legal de 16 años para acceder a redes sociales, justo antes de que la ministra federal de Educación, Karin Prien (CDU), presente el 24 de junio las recomendaciones de la Comisión "Kinder- und Jugendschutz in der digitalen Welt". La organización argumenta que las redes sociales son un motor de la crisis de salud mental juvenil y que otras medidas, como la alfabetización mediática, el "safety by design" o la verificación de edad, tardarán años en implantarse, por lo que un veto general funcionaría como protección inmediata.
La petición se sitúa deliberadamente frente a las posturas recientes de la Conferencia de Ministros de Educación y del Comité Alemán de Ética, que rechazaron un veto absoluto y apuestan por la formación en competencia mediática. Sí respalda la iniciativa el Colegio de Médicos alemán, que también pide prohibir el acceso a menores de 16 años por sus efectos en el lenguaje, la atención, el sueño y el desarrollo social. Otros organismos, como la Cámara de Psicoterapeutas de Baja Sajonia, instan a combinar la prohibición con mecanismos vinculantes para las plataformas. Como referente internacional, Australia aplica desde diciembre de 2025 un veto similar, que el Reino Unido quiere usar como modelo para una regulación propia. Entre los retos pendientes figuran la verificación de edad conforme a la protección de datos y la caída de la confianza en la autorregulación de las grandes plataformas.
