Una imagen generada por Sherwood News que superpone la silueta del proyecto Hyperion de Meta sobre el plano de París permite apreciar la magnitud real del que ya es el mayor centro de datos de la compañía. La franja verde que representa el recinto recorre la capital francesa de norte a sur, desde Levallois-Perret hasta el sur de la Torre Eiffel, lo que da una idea cabal de que se trata de una infraestructura del tamaño de una ciudad, no de un edificio.
Anunciado en 2024 en Richland (Luisiana), Hyperion arrancó como un proyecto de 2 GW y unos 27.000 millones de dólares de inversión. A mediados de este mes, Meta confirmó su ampliación hasta 5 GW de capacidad de cómputo, con una inversión que ya supera los 50.000 millones de dólares, descrita por la propia empresa como una de las mayores apuestas de infraestructura de inteligencia artificial del mundo. El campus ocupa unos 16 kilómetros cuadrados, el equivalente a cuatro veces Central Park, y su consumo equivale al de unos 4,2 millones de hogares estadounidenses, comparable al de varias centrales nucleares.
Para alimentar la instalación, Meta firmó un acuerdo con la eléctrica Entergy que contempla siete nuevas centrales de gas de ciclo combinado, baterías de almacenamiento a gran escala en tres emplazamientos y unos 240 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión. Solo las centrales de gas supondrán un incremento de más del 30 % sobre toda la capacidad eléctrica actual de Luisiana. Meta asegura que asumirá el coste íntegro de la energía y que los acuerdos podrían reportar unos 2.650 millones de dólares en beneficios al resto de clientes de Entergy durante dos décadas.
La compañía prevé alcanzar los 2 GW hacia 2030, aunque aún no ha fijado una fecha para completar los 5 GW. El caso ilustra cómo la carrera por la infraestructura de IA empieza a pasar factura incluso a las grandes tecnológicas: días después del anuncio de Meta, Alphabet presentó su trimestre más rentable de la historia junto a su primer flujo de caja libre negativo desde 2004.
