Frigade ha desarrollado un agente basado en navegador que se ejecuta dentro de una aplicación web autenticada, observa cómo esta invoca sus propias APIs y las transforma de forma automática en herramientas utilizables por modelos de lenguaje. El resultado es un servidor MCP autogenerado que se actualiza cuando la aplicación anfitriona cambia, sin necesidad de escribir ni mantener código.
El sistema parte de un agente de navegador ya entrenado para usar aplicaciones autenticadas y le añade una capa que convierte cada endpoint interno en una "receta" compuesta por método HTTP, esquema de autenticación (JWT, cookies o combinaciones), esquema de respuesta, esquema de entrada para POST/PUT y una descripción legible del funcionamiento. Esas recetas se convierten en herramientas reutilizables para LLMs y, si la API original cambia, el agente detecta la variación y sustituye la receta por la versión actualizada.
El flujo de adopción se resume en tres pasos: el agente se entrena con la aplicación y construye las recetas; el propietario activa las herramientas detectadas desde el panel de control; y el agente pasa a ejecutar acciones en nombre del usuario dentro de la propia aplicación, por ejemplo invitar a un miembro al espacio de trabajo, invocando el endpoint original sin pasar por un proxy externo. La compañía argumenta que la mayoría de software moderno expone un entramado de APIs difícil de consumir directamente por agentes, que las soluciones de computer-use son lentas, frágiles y consumen muchos tokens, y que no existe un estándar de autenticación universal. Como nota técnica, señalan que GraphQL fue, con diferencia, la API más problemática de estandarizar en formato de receta.
