Una hembra de lince ibérico llamada Urze y sus dos cachorros murieron ahogados en una balsa de riego de la pedanía de Isso, en Hellín (Albacete). Urze era una de las dos únicas hembras reproductoras de un núcleo de 20 ejemplares en Campos de Hellín, según el último censo. El fotógrafo Juan Fernández Quilez, que documentó los cadáveres, calificó el suceso como "una tragedia evitable", ya que la balsa tenía las paredes revestidas de plástico liso y carecía de rampas o sistemas de escape. Urze había llegado a la zona hace dos años con un collar de seguimiento; poco después perdió a su pareja, el macho Libre, atropellado en una carretera cercana. La hembra sacó adelante la camada que llevaba en el vientre, lo que la convertía, según Fernández, en "un símbolo de esperanza" para la recuperación de la especie en la comarca. El fotógrafo advirtió de que las balsas impermeabilizadas con plástico actúan como "trampas mortales" no solo para linces, sino también para ginetas, garduñas, tejones, zorros, erizos, reptiles, anfibios y aves rapaces. Hace cuatro años, el macho Lucero murió ahogado en circunstancias similares en otra balsa de Albacete. Fernández reclamó medidas obligatorias en todas las balsas de riego, como rampas de escape, mallas, redes o plataformas flotantes, soluciones que describió como "sencillas, económicas y eficaces" ya empleadas en otros lugares.
