WIRED adquirió varias réplicas "super clone" de Rolex por internet y llevó una a la tienda oficial de la marca en Old Bond Street, en Londres, donde los empleados ajustaron el brazalete e incluso ofrecieron champaña sin detectar la falsificación. El reportaje documenta el auge de las superclones producidas en masa en fábricas chinas y vendidas por intermediarios en TikTok, Instagram y WhatsApp a precios de entre 500 y 700 dólares. Explica además el papel de comunidades de Reddit como r/RepTime, con 269.000 visitantes semanales, y r/RepTimeQC, donde los compradores publican fotos de control de calidad para que la comunidad apruebe o rechace la pieza con un lenguaje codificado que incluye términos como "GL/RL", "Gen/Rep", "1:1" o "NWBIG". Un moderador entrevistado afirma que solo tres personas gestionan el 98% de las solicitudes de control de calidad, defiende que poseer réplicas es legal en Estados Unidos y asegura que informaría de la falsificación si alguien preguntara. El experto en relojes falsificados Adrian Hailwood describe la economía de las falsificaciones de alta gama, citando un Patek Philippe 3448 en oro rosa que costaría entre 20.000 y 30.000 libras fabricarlo y que podría revenderse por cientos de miles en el mercado privado. La Federación de la Industria Suiza de Relojería estima que cada año se producen decenas de millones de relojes falsos, una cifra muy superior a la fabricación suiza legítima.
