Eilish Rothney, responsable de la reserva natural Trinity Broads del Norfolk Wildlife Trust, lleva semanas teletrabajando desde casa después de que una colonia de avispas tomara al asalto su despacho y construyera un nido de un metro de longitud alrededor de una estantería llena de carpetas. La bióloga regresó el pasado 11 de junio a su oficina, situada en Ormesby St Michael, tras varias semanas realizando encuestas de campo, y se encontró con los insectos "zumbando por la esquina". En ese momento el nido medía "aproximadamente una cuarta parte de su tamaño actual". Según Rothney, los avispones aprovecharon los huecos entre los archivadores, la caja que ella misma había dejado en el suelo y las propias baldas para levantar capas de celdillas que ella describe como "papel exótico" por su colorido. La investigadora decidió no intervenir y, en lugar de ahuyentarlas, imitaba el comportamiento de los ungulados del humedal: "Me dije: voy a entrar como una vaca que pace". En otoño se prevé que las avispas abandonen el nido; las hembras fecundadas hibernarán y volverán la próxima primavera como reinas, mientras que las obreras morirán al buscar alimento. La organización difundió una fotografía del nido con un mensaje en tono de humor: "Miles de nuevas compañeras se mudaron sin pedir permiso y se saltaron la política de escritorios compartidos". Rothney pidió a la población no temer a estos insectos y recomendó mantener la calma y alejarse si aparecen en casa, ya que las avispas detectan la tranquilidad y no se sienten amenazadas.
