La compañía BusPatrol, especializada en cámaras安装在 instalaciones instaladas en los autobuses escolares para multar a los conductores que no respetan la señal de Stop, planea transformar esos dispositivos en lectores automáticos de matrículas operativos las 24 horas, según documentos internos filtrados publicados por 404media. La empresa asegura contar con más de 40.000 cámaras desplegadas en 24 estados y presencia legal en al menos 30, y ya ha iniciado pruebas en un autobús escolar con el objetivo de instalar 100 lectores de matrículas antes de fin del próximo mes.
A diferencia del modelo actual, que solo activa la cámara cuando detecta una infracción, el nuevo sistema captaría de forma continua las placas de cualquier vehículo a la vista del autobús y vendería los datos a los cuerpos policiales, clientes históricos de BusPatrol. Defensores de derechos civiles como Jay Stanley, analista de la ACLU, advierten del riesgo de "un infierno de exceso de sanciones" si se suma inteligencia artificial a una red de videovigilancia que, según expertos como Matt Hurewitz, avanza más rápido que la legislación. La iniciativa coincide con informes que documentan el uso policial de plataformas como Flock para acosar a personas, y se enmarca en la estrategia de nuevos inversores que instan a BusPatrol a diversificar ingresos.
