Una compañía de vigilancia prevé incorporar a los lectores automáticos de matrículas (ALPR) sensores capaces de captar identificadores únicos de teléfonos móviles, auriculares inalámbricos, relojes inteligentes y otros dispositivos Bluetooth presentes en los vehículos. La tecnología, denominada SignalTrace, transformaría unas cámaras concebidas para rastrear automóviles en herramientas orientadas a seguir la ubicación de personas concretas, según informó 404 Media.
Los ALPR se han convertido en un equipamiento ampliamente desplegado por cuerpos policiales y empresas privadas en todo Estados Unidos, donde registran millones de matrículas al día. Con la nueva función, esos mismos dispositivos podrían recoger de forma pasiva direcciones MAC y otras huellas digitales inalámbricas, lo que permitiría a las fuerzas de seguridad vincular un vehículo con un conductor o pasajero específico.
La inclusión de la captura de señales Bluetooth en lectores de matrículas multiplica la cantidad de datos personales recopilados de forma masiva en espacios públicos, sin que los ciudadanos tengan conocimiento directo de ello. Expertos en privacidad consultados en investigaciones previas han advertido de que este tipo de tecnologías, combinadas con bases de datos y algoritmos de asociación, elevan el riesgo de vigilancia indiscriminada y perfilado de movimientos. El medio que adelantó la información pidió a sus lectores aportes sobre SignalTrace y sobre Leonardo, la empresa responsable del desarrollo.
