Jara Escudero, naturópata y cosmetóloga nacida en Peralta de Alcofea (Huesca), un municipio de unos 400 habitantes en la comarca del Somontano, ha impulsado CistusLab, un proyecto de laboratorio cosmético compartido orientado a pequeñas marcas y productores que no pueden asumir la inversión de unas instalaciones homologadas propias. La iniciativa ha obtenido el segundo premio Rural Emprende Aragón 2026, un reconocimiento que distingue propuestas emprendedoras con capacidad de generar actividad económica en el medio rural.
La idea surgió de la experiencia personal de Escudero, que con 23 años detectó la necesidad de un espacio flexible y adaptable a las distintas fases de crecimiento de los pequeños proyectos cosméticos, y que previamente se había formado en un laboratorio compartido. CistusLab plantea distintas modalidades de uso, una pequeña tienda y una oficina, y se inspira en el modelo de obradores compartidos habitual en el sector agroalimentario, pero poco frecuente en cosmética.
La promotora defiende el uso de ingredientes locales, como el oleato de tomate de Caspe, y reivindica que vivir en el pueblo le aporta calma, identidad de marca y cercanía a la materia prima, aunque reconoce limitaciones como la conectividad digital, los plazos de envío o la dependencia del vehículo privado. El proyecto se presenta como un ejemplo de cómo la innovación y los servicios especializados pueden asentarse en municipios rurales.
