La micropublicación Bona Books adquirió por error un relato aparentemente escrito por la autora emergente Bella Chacha para su antología 'Wrath Month', compuesta por 606 cuentos de ficción especulativa queer. Otra editora del género alertó al equipo de que varios mercados de ficción corta habían recibido manuscritos con claros rasgos de IA bajo el mismo nombre. Una revisión del manuscrito 'The Machine-Breaker of Aba' reveló una falta de interioridad en la protagonista, un worldbuilding inconsistente y la repetición de fórmulas como 'No X, sino Y'. El proceso editorial también resultó revelador: la autora apenas modificó el texto tras recibir comentarios editoriales y respondió con mensajes vacíos. Bella Chacha justificó el relato apelando a su conocimiento personal de Aba (Nigeria), aunque esas referencias eran precisamente lo que más faltaba. Tras semanas de evasivas, confesó no tener documentación que respaldara su autoría. En una videollamada posterior, sus respuestas sobre intención y oficio literario fueron superficiales. La editorial, que confirmó que 'Bella Chacha' y 'Stephen Jackson' son seudónimos, subraya la dificultad de detectar relatos generados por IA y alerta sobre el riesgo de tener que destruir toda una tirada si el problema se descubre más tarde. Desde entonces, Bona Books ha reforzado sus procedimientos de verificación de identidad.
Una editorial pequeña compra sin saberlo un relato generado por IA
Fuentes:
Honey, We Bought an AI Story
