La caída del cabello en mujeres puede deberse a la perimenopausia, una etapa en la que la fluctuación de estrógenos y progesterona provoca un predominio de andrógenos que, en personas genéticamente predispuestas, encoge los folículos pilosos y genera alopecia androgenética. La autora, diagnosticada tardíamente tras descartar problemas de tiroides y ferropenia, probó durante cinco meses la diadema Hairmax LaserBand, un dispositivo de fototerapia con diodos láser rojos cuyo tratamiento dura unos 30 segundos por zona del cuero cabelludo. Tras ese periodo, los resultados no fueron milagrosos, pero sí perceptibles: menos caída y cierta mejoría en la densidad. La terapia de luz roja, respaldada por ensayos clínicos, mejora la circulación sanguínea, reduce la inflamación y estimula la producción de ATP en los folículos, a la vez que disminuye los niveles de DHT, el andrógeno responsable principal de la miniaturización folicular. No obstante, el método tiene un límite claro: solo actúa sobre folículos vivos, por lo que las zonas completamente calvas y brillantes, donde los folículos están cicatrizados o inactivos desde hace tiempo, no responden y requieren un trasplante capilar. El LaserBand utiliza diodos láser en lugar de LED, a diferencia de cascos como el CurrentBody o gorras como la HigherDose, lo que permite un haz más dirigido. Su precio es algo superior al de alternativas como GroWell o iRestore, que combinan LED y láser.
