Un equipo de la Universidad de Exeter, dirigido por John P. Cooper, ha revaluado una carta de navegación del mar Rojo y el golfo de Adén adquirida por el oficial británico Alexander Burnes en la costa noroeste de la India hacia 1835 y donada a la Royal Geographical Society. Durante 189 años, cinco estudios sucesivos (1947, 1987, 2002, 2012 y 2022) la habían considerado estéticamente cuidada pero «completamente errónea» por no corresponderse con la realidad geográfica.
La nueva investigación, centrada en más de 180 islas, arrecifes, hitos terrestres, edificios religiosos y banderas representados en el documento, concluye que no se trata de un mapa representativo al uso, sino de un instrumento operativo y mnemotécnico. La carta se consultaba por fragmentos, abriendo únicamente el tramo del trayecto en curso, lo que explica la aparente falta de continuidad entre sus secciones.
Los autores sostienen que el descarte prolongado del documento ilustra el sesgo eurocéntrico aún presente en la historia de la ciencia: una herramienta india fue juzgada exclusivamente con criterios de correspondencia geométrica propios de la cartografía europea y declarada defectuosa por no ajustarse a ellos.
