Una carta de amor a las fichas de repaso

Fuentes: A Love Letter to Flashcards

Las fichas de repaso suelen asociarse con la memorización mecánica de vocabulario, pero pueden ser una herramienta potente para asentar conocimientos que exigen comprensión profunda, como las matemáticas. Esta es la tesis que sostiene Lesley Lai en una carta de amor a las flashcards, escrita como contribution al IndieWeb Carnival de mayo de 2026.

Lai explica que su visión cambió tras realizar el curso «Learning How to Learn», donde aprendió que la repetición espaciada es una técnica de aprendizaje de uso general, no limitada al vocabulario. Esa idea, combinada con su memoria «terrible» —olvida lo que estudió hace meses si no lo repasa—, le llevó a adoptar Anki, el programa de fichas más conocido, para mantener vivo lo aprendido.

En la práctica, Lai elabora a mano sus propias fichas, adaptadas a su forma de pensar. Además de definiciones, incluye fichas sobre intuiciones y momentos «ajá», incorpora imágenes y enlaza al material fuente, integrándolas en su jardín digital. No las concibe como sustituto del estudio, sino como un recordatorio programado: dedica entre 1 y 30 minutos diarios a repasar. También añade fichas con ejercicios matemáticos fallidos para programar prácticas futuras.

Aunque la evidencia empírica sobre Anki es escasa fuera del ámbito médico, Lai considera que el sistema le ha permitido retomar proyectos de aprendizaje tras pausas de un año sin perder el hilo. Su consejo: entender primero el material, crear fichas propias y borrar las que ya no aportan.