Una carta de amor a la orientación a objetos: el proyecto Abject y el protocolo Ask

Fuentes: A Love Letter to Object Orientation

El proyecto Abject recupera la idea original de la programación orientada a objetos que Alan Kay concibió al desarrollar Smalltalk: no clases ni jerarquías, sino mensajería entre sistemas independientes con un metasistema que realiza enlace tardío. Kay vinculó esta visión con internet, una red de sistemas que se comunican a través de fronteras pactadas, y así lo expuso en un mensaje a la lista de desarrollo de Squeak en octubre de 1998 que el artículo reproduce íntegro. A partir de ahí, el autor construye el proyecto Abject como un sistema orientado a objetos en el sentido de Kay, cuyo núcleo es el protocolo Ask: cualquier objeto del sistema puede preguntar a otro, en lenguaje natural, qué mensajes acepta, e incluso mantener un diálogo bidimensional. Detrás de la conversación, un modelo de lenguaje transforma el inglés en código, lo que elimina la necesidad de programar manualmente los puentes entre objetos con formatos de mensaje distintos. Hoy Abject funciona con modelos alquilados a proveedores como Anthropic, OpenAI u OpenRouter, y también admite modelos locales, una ruta que el autor considera la dirección hacia la que debería evolucionar la informática. El artículo también rebate una objeción habitual: si un modelo externo puede leer los manifiestos de los objetos y construir los puentes él mismo, ¿para qué sirve el protocolo? El autor sostiene que el protocolo es preferible porque permite a los objetos negociar entre sí, modificarse y descubrirse sin un observador central que orqueste cada interacción.