Una borrasca casi tropical amenazó Galicia: por qué inquieta a los meteorólogos

Fuentes: Una borrasca casi tropical amenazó Galicia: por qué inquieta a los meteorólogos

Entre el viernes 21 y el domingo 23 de noviembre, el Centro Nacional de Huracanes de EE. UU. (NHC) incluyó por primera vez en mucho tiempo una borrasca atlántica en su boletín de vigilancia. La depresión se desplazaba desde el norte de las Azores hacia Portugal y el noroeste de la Península Ibérica. El NHC llegó a estimar un 20 % de probabilidad de que adquiriera características tropicales; algunos medios hablaron de huracán. No lo fue. Meteorólogos como los de MeteoBadajoz precisaron que el sistema mostró rasgos subtropicales —con un centro despejado y simétrico muy llamativo—, pero le faltó organización para transformarse en ciclón tropical. Aun así, AEMET advirtió de chubascos y tormentas fuertes en el oeste, nordeste y área mediterránea, además de rachas de viento muy intensas en el norte y oeste peninsular.

El episodio reaviva un debate abierto desde hace años. El Atlántico adyacente a la Península está, según Copernicus, 5 °C por encima de la temperatura normal. Estudios recientes describen una «tropicalización progresiva» de la cuenca atlántica oriental, con un aumento de perturbaciones tropicales en una región donde viven más de 20 millones de personas. Los expertos recuerdan el precedente del huracán Vince, que tocó tierra cerca de Huelva el 11 de octubre de 2005 pese a formarse en aguas consideradas demasiado frías. La frase del NHC tras analizar aquel caso —«si parece un huracán, probablemente lo es»— sigue vigente veinte años después, en un contexto de calentamiento oceánico que acerca ese tipo de episodios al litoral europeo.